Cada celebración tiene su propio lenguaje

Una boda no es solo un día. Es un lugar, una historia, una forma de ser y cientos de pequeños detalles.

En Pincel de Sal reunimos todo eso para crear una identidad que os represente y haga que cada parte de la celebración tenga sentido con las demás.

Una idea. Una atmósfera. Una historia.

Todo empieza con una idea. Un lugar, una época, una afición, un recuerdo o simplemente una sensación.

A partir de ahí construimos un universo visual propio, pensado para que vuestra celebración tenga una personalidad reconocible de principio a fin.

El punto de partida. Eso que hace que vuestra celebración tenga algo que contar.

Colores, formas, texturas y pequeños detalles que hacen que esa idea cobre vida.

Un hilo conductor que une cada momento y hace que todo tenga sentido.

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